Es importante que la dieta sea rica en vitaminas y minerales: la vitamina A, C, E, el ácido fólico, el selenio, el zinc y el hierro.
La energía que le demos al cuerpo en forma de calorías, deberá ser la necesaria. No es conveniente que haya una disminución o aumento calórico importante, ya que mantener el peso estable es un factor esencial.