La prevención de la artrosis es tan importante como su tratamiento una vez establecida. Las bases principales son: el ejercicio, la suplementación nutricional para evitar el avance del desgaste articular y la pérdida de peso. Por ello, la alimentación en la gente mayor juega un papel muy importante, debiendo ser equilibrada en hidratos de carbono, proteínas y grasas. La actividad física es necesaria para mantener la musculatura y cuidar las articulaciones. Además, si se practica ejercicio regularmente, es más fácil mantener el peso estable debido al gasto calórico, siendo esto esencial para mantener las articulaciones en buena forma.